Durante mucho tiempo este trastorno no ha sido reconocido clínicamente como tal, siendo en la mayoría de ocasiones ocultado por vergüenza de aquellos que lo padecían, y tratado desde la sociedad con frivolidad.
Conocido durante muchos años bajo los nombres de Ninfomanía (furor uterino) en el caso de las mujeres o Satiriasis (de sátiro) en el caso de los hombres, actualmente queda englobado bajo el nombre de hipersexualidad.
